ANNIE

ANNIE Formar parte de un refugio a veces te hace sentir una montaña rusa de emociones. Hoy te alegras por una adopción, un rescate, un donativo o por estar rodeado de tanta gente que te apoyan y otras veces estás triste y abatid@ por el estado en que se encuentra algunos animales que llegan, por tantas injusticias que vemos y por encontrarnos a veces desbordados de trabajo y sentirnos impotentes.
Hoy ha sido un día dónde hemos sentido alegría y tristeza a la vez.Hoy Annie se nos ha ido durante la operación y casi a la misma hora ha salido del refugio nuestro Oreo, junto a su nueva familia para emprender una nueva vida.
Hoy hemos sentido la impotencia de no haber podido cambiar el destino de Annie y por el contrario, haber cambiado el destino de Oreo.
Nos sentimos muy tristes por Annie porque se llevo tantísimo tiempo en ese estado, a la vista de su “dueño” que no quiso hacer nada por aliviarla. Nos sentimos impotentes porque el ser humano no ha sabido darle la vida digna que merecía cualquier ser vivo. Pero también sentimos alegría porque Oreo sí que ha encontrado esa familia que le dará una vida digna.
Hoy Annie se ha ido al otro lado del arcoiris y solo nos queda el consuelo de que se ha ido en paz, dormida bajo los efectos de la anestesia y que nunca más sentirá soledad ni dolor y sufrimiento.
El “dueño” de Annie nunca debería haber tenido un animal bajo su responsabilidad si después, no era capaz de darle lo necesario para evitarle un sufrimiento como la que ha pasado.
A Annie le deseamos mucha felicidad al otro lado del arcoiris.
DEP.
P.D Esperemos que esta persona nunca más vuelve a coger un ser vivo bajo su responsabilidad porque ha demostrado tener 0 empatía con la vida.